30/06/2022
Hace muchos años que María Eugenia Ramos se dedica a la joyería contemporánea. Esta vecina, oriunda de Florencio Varela, comenzó a incursionar en este mundo a través del diseño de piezas artísticas. Las cuales han llegado a ser exhibidas por diversos medios especializados, donde incluso, han estado presentes en diversas exposiciones en Argentina y el exterior. Por otro lado, ha conformado su propio espacio en Instagram llamado Mukenia, donde es posible encontrar sus obras.
Antes de dedicarse a esto de manera profesional, María se dedicaba a la publicidad, donde trabajaba en relación de dependencia. Sin embargo, mientras ejercía la carrera que había elegido, no se sentía del todo feliz, por lo que se abrió paso a un mundo más artístico. De esta manera, comenzó a incursionar en el armado de piezas, a través de un taller de diseño y producción de joyas contemporáneas. El mismo, era dictado por María Medici, quien le enseñó sus técnicas y la incentivó a seguir con esta profesión.

Casi sin darse cuenta, Ramos comenzó a enamorarse cada vez más de este nuevo aire, donde podía crear y expresarse en un mismo espacio; implementando diversos materiales y herramientas con las cuales le daba vida a sus creaciones. De esta manera, comenzó a sumergirse dentro de un mundo más creativo, donde podía desarrollar una idea y abordarla desde muchas instancias, sin necesidad de trabajar para un tercero y de hacer un trabajo más individual, aseguró.
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Con el correr del tiempo Marie Eugenia, estaba cada vez más inmersa dentro de este ambiente, donde buscaba cada vez más cursos para aprender nuevas técnicas. De esta manera, llegó al taller “La Nave” de Jorge Castañón, un referente de la joyería contemporánea a nivel mundial y es uno de los miembros fundadores de Joyeros Argentinos (espacio dedicado a la joyería contemporánea argentina).
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“Jorge Castañón es un referente, para mí, en la joyería contemporánea y una persona con una calidad humana enorme”, comentó María Eugenia Ramos a este medio y agregó: “Eso me llevó a aprender todo lo que sería la otra parte de la joyería contemporánea, la de transmitir y la de poder encontrar un modo de comunicar algo a través de una pieza”.

Con estos nuevos conocimientos y tratando de entrelazar lo conceptual con lo artístico, Ramos, continuó aprendiendo e investigando en base a esta temática. “Uno al crear una pieza, elige decir lo que quiere decir, en ese recorrido fui cambiando mi visión porque no era lo mismo poder hacer un anillo en metal que darle una perspectiva más artística y creativa”, manifestó.
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Es así que, con esta nueva visión María Eugenia, comenzó a ahondar entre otros materiales, tratando de crear desde una visión más apartada de lo material. Entre el largo listado de materiales no implementados en la joyería, decidió enfocarse en la arena, puesto que es para ella “un material interesante”. A través de una extensa investigación propia, comenzó a establecer una nueva forma de darle volumen y forma a esta, generando así diversas piezas portables.
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“Uno de mis proyectos se llama impermanencia y tiene que ver con el trabajo que realizó con la arena”, manifestó y explicó: “Este surgió casi paralelamente, te diría el comienzo de mi relación con la joyería contemporánea. Fue como una especie de pregunta, donde surgió mi interés de entender, cómo podía trabajar con materiales con los que no se podía trabajar y siempre quedó la arena como a un costado esperando a que en algún momento aparecerá algo o pudiera encontrarme con alguna posibilidad, técnica o idea para poder llevarlo a cabo”.

Por otro lado, las piezas de “impermanencia” fueron seleccionadas en la Semana de la Joyería en Atenas, como así también, aseguró que un broche estuvo en una exposición en Hungría y un par de estas piezas se exhibieron en Portugal, Múnich y en Amsterdam. Es así que, esta obra minimalista, logró ganarse el elogio de muchos espacios en el extranjero.
En base a su trabajo con la arena, Maria Eugenia, estableció que son piezas frágiles, puesto que no se pueden mojar ya que se desarman. Produciendo así un mayor interés en esta materia prima. Por otro lado, este tipo de elaboraciones no cuenta con moldes previos, ya que le permite ir forjándose a medida que toma una forma imprecisa y hasta impensada.
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“Si bien, suelo trabajar con el metal y hasta tengo una línea de joyas de este estilo, pero lo que buscaba eran otros elementos y otras cuestiones que tenían más que ver con respuestas más humanas y más personales”, explicó. Siendo ese elemento, un desafío constante, que a la vez escondía una filosofía de desapego dentro de un mundo muy materialista.

“Vivimos en un mundo donde parece que todo tiene que durar para siempre, somos humanos. Me pregunto sobre la finitud de la vida, sobre todo hoy, que estamos más preocupados por el tener que el disfrutar la vida”, detalló María Eugenia.
Cabe señalar que, Ramos actualmente dicta cursos de joyería creativa, además de estar con varias convocatorias en mente, donde tiene pensado presentarse. Entre tanto, sigue enfocada dentro de este ambiente artístico, reinventando y recreando a través de los elementos nuevas formas expresivas, donde dejó plasmada su voz.
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