14/04/2022

Historias de bonaerenses

Vino de Bolivia, empezó de cero y se transformó en referente de una ONG


Rosmery Altamirano Guzmán, uno de los pilares de la Organización Darío Santillán, le confesó a El Bonaerense: "La organización es mi familia, es todo lo que me queda".





Historias de superación de adversidades hay por doquier, pero pocas reúnen cierto condimento solidario, característico en los inmigrantes que vienen a vivir en el conurbano bonaerense. Este es el caso de Rosmery Altamirano Guzmán.





La mujer, que nación en el país hermano de Bolivia, vive en Argentina desde hace 14 años. Actualmente, es la referente de la Organización Darío Santillán de Lomas de Zamora. Su llegada hasta la ONG se basó en un camino con muchos palos en la rueda, pero sin perder el objetivo solidario de ayudar a sus compatriotas.





Rosmery dialogó con El Bonaerense y contó: "En Bolivia era cocinera. La situación económica estaba muy mal. Por eso tuve que venir con mi hermano menor para Argentina. Al principio, me hospedé en el barrio de Bajo Flores. Como sabía cocinar, trabajé un tiempo en un local de venta de comidas salteñas. Mis propios paisanos me explotaban, por eso lo dejé al tiempo".





La mujer de 61 años contó que allí aprendió a hacer empanadas típicas de Buenos Aires, además de amasar pan y demás masas.









"Doy gracias a la bendita Argentina porque me permitió empezar de cero, de nuevo. Puse una verdulería en el barrio, mientras comencé a ayudar a mis compatriotas", explicó Rosmery y continuó: "Pero me robaron tres veces en poco tiempo. Lo perdí todo y se me despertó diabetes".





Estos hechos de violencia acabaron con la paciencia y las ganas de seguir residiendo en CABA de Rosmery, por lo que decidió irse a Lomas de Zamora, junto a sus hermanos. Como ya sabía el arte culinario de la fabricación del pan, comenzó a cocinar y vender en las calles del barrio 17 de noviembre.





Esto hizo que unos clientes le propusieran a Rosmery ser parte de la Organización Darío Santillán, propuesta que ella aceptó. La mujer madre de dos hijos confesó que "me dediqué a ella porque me encanta ser solidaria. Mantenía mi verdulería y con eso bancaba la olla popular y comencé a hacer comida boliviana para vender y ayudar a mis compatriotas".





LEER MÁS ¿Y la guerra contra la inflación? Según el Indec, el índice de marzo fue de 6,7%









Este trayecto de Rosmery dentro de la ONG le permitió tener el suficiente apoyo para crear un comedor y un merendero, en ayuda y colaboración, no solo para los bolivianos en Argentina, sino para todo aquel que necesitara una mano.





"Yo también sufrí. Todos empezamos de cero y quería ayudar a todas las personas por igual", expresó Guzmán. "Todo se sostiene en base a nuestras rifas y "polladas". Vamos de casa en casa para vender y ofertar por un plato de comida", relató la mujer.





LEER MÁS Organizaciones sociales marcharon tras no haber llegado a un acuerdo con el Gobierno





En estos cinco años en los que Rosmery se transformó en referente de la organización, agregó que eran 68 personas trabajando entre el comedor y el merendero. Sin embargo, sufrieron divisiones, por lo que se redujeron a un poco más de la mitad. "Ahora trabajamos más unidos. Algunos no querían trabajar, querían lo fácil. Ahora somos 38 y nos organizamos mejor para la producción del pan", aclaró Guzmán.









Tanto apego, compromiso y participación en la Organización Darío Santillán tiene un trasfondo especial en Rosmery. "Nosotros somos cuatro hermanos. Los dos mayores ya vivían acá cuando yo vine a Argentina. Allá en Bolivia tuve que criar a mi hermano menor como si fuese su madre. La pandemia se llevó a mis tres hermanos y me quedé sin nada", confesó la mujer oriunda de La Paz.





LEER MÁS Discriminación, prejuicios y críticas: Así es la vida de un cartonero





"Volví a empezar de cero y la Organización es lo único que me queda. Yo vine acá por mi hermano menor, ahora la Organización es mi familia", contó Rosmery.









Sin embargo, frente a tantos golpes que sufrió, la señora encuentra la luz de esperanza todos los días al practicar sus costumbres que le recuerdan a su amada Bolivia. Con respecto a la producción de pan, Rosmery relató: "Pienso que estoy en Bolivia cada vez que elaboro el pan. Pan con queso, de salvado, rosca de pascua con miel, mermelada y coco rallado, todo me recuerda a mi país".





Por supuesto, tantos años involucrada con las lamentables realidades de las personas, hizo que Rosmery tenga cierto pensamiento crítico sobre la política de Estado. "Hay algunos que gestionan y no han recorrido ni la mitad de lo que yo recorrí. Nosotros hemos llevado ropa a los niños con frío, hemos alimentado a los vecinos que pasan hambre. Son cosas que pasan, realidades de todo tipo, y los políticos no gestionan para todos por igual", reflexionó.





"Los políticos tienen que tomar cartas en el asunto de verdad. Hay que gente que la pasa mal", sentenció Rosmery siendo crítica con la problemática entre las organizaciones sociales y el gobierno por el no acuerdo reciente sobre la apertura de programas de trabajo y la adjudicación de planes sociales.


COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Política

13 de agosto de 2026

Política

Milei cae de nuevo: ¿Qué lugar ocupa en el nuevo ranking de presidentes de América Latina?

El mandatario argentino descendió 1,7 puntos porcentuales en su nivel de aprobación, ubicándose en un 35,1%, mientras que su desaprobación trepó al 62,8%. Con este resultado, el jefe de Estado quedó relegado en la tabla regional y solo supera a tres líderes sudamericanos.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades